lunes, 15 de septiembre de 2008

SABIAS QUE.... [1]

[Mi admiración y apoyo a Nunci y los castellanistas de Borobia en Soria, por su defensa de las ideas sobre las agresiones, intimidaciones y amenazas que están sufriendo. Que la razón y la justicia triunfen.]

Os voy a contar un secreto: la política me aburre. No soy político y nunca lo he sido. Fallo, entre otras muchas cosas, en que soy intelectualmente egoísta, en el sentido de que tengo mis ideas y con eso me vale. No veo la necesidad de tener que convencer a nadie de nada. Por otro lado, los discursos me suelen aburrir y en coherencia, soy incapaz de mantener un mismo discurso mas de dos veces seguidas, aunque sea para auditorios distintos, porque me aburro hasta a mí mismo.

También he de decir, que admiro a aquellos que son capaces de dedicarse a la política por convicción, por ideas. No a estos que más allá de convicciones se arriman al ascua que mas calienta para sacar el bocado apetecible o el halago social o la simpatía del poder. No, a esos no los admiro. Que conste que todos somos humanos y que lo fácil y lo material siempre es una tentación comprensible aunque no por ello aceptable, pero esos no son admirables porque no aportan nada al avance social o humano, que en el fondo, es a lo que todo ser público debería de tender.

En este sentido, he de decir que si continuo en esto del castellanismo desde una perspectiva política, ha sido y es por la cantidad de gente admirable que me he ido encontrando allá por donde los quehaceres castellanistas me han ido llevando. Conozco gentes con una dedicación y unas convicciones que me empequeñecen y con unas capacidades que si en lugar de apostar por una actividad política en el castellanismo, hubiesen apostado por trabajar en el PSOE o el PP, estarían ocupando cargos de poder importantes. Esta gente es la que me hace creer en la política y seguir en esto aunque a mí, particularmente, la política me aburra.

Bueno pues digo todo esto -que los que lo lean (si es que alguno lo lee) pensarán que en lugar de un blog debería irme a un confesionario- porque voy a empezar en este blog un apartado nuevo que no va a hablar de política. Claro, esto dicho así esta bien pero cuando se trata de un blog dentro de la Web de un partido político el tema no se si gustará mucho.

El caso es que este apartado lo voy a llamar Sabias que.... y en él voy a ir poniendo cosas curiosas sobre Castilla. Cosas sobre nuestra historia, nuestras costumbres, nuestro folklore, nuestra sociedad, sus leyendas. Cosas que no son conocidas masivamente pero que creo que nos van a ayudar a conocer mejor nuestra tierra, lo entrañable y bonita que puede llegar a ser y a darnos cuenta de lo que representa, no solo para los castellanos sino para España, para Europa y para el resto del mundo, que no olvidemos que hubo un tiempo que en los territorios de Castilla no se ponía el sol.

Espero que os guste y si cualquiera conoce curiosidades, historias o costumbres y quiere que las ponga en este apartado, que no dude en enviármelas a la dirección de correo: sabiasque_castilla@hotmail.com y veremos de irlas metiendo para ir conociendo poco a poco algo mas de nosotros.

Y ahora como me he enrollado tanto, empezare con una pequeña primera entrega:


�� Espinosa de los Monteros, bonito pueblo castellano de la provincia de Burgos
situado al sur de las estribaciones de la cordillera Cantábrica, debe su nombre a que tradicionalmente procedían de este lugar los miembros de la guardia personal del rey de Castilla llamada “Los Monteros”.

Esta guardia personal estaba formada por 50 hombres armados con ballestas y su misión era velar día y noche por la vida del rey. Esta tradición procede del siglo X cuando un escudero de Espinosa (Sancho Espinosa) le salvó la vida al conde Sancho García de Castilla.

Los Monteros estuvieron haciendo su función hasta la proclamación de la II Republica en 1931. Actualmente, en la guardia real existe una compañía dentro del grupo de Honores denominada Monteros de Espinosa.

�� En Castilla los monarcas no se coronan como se hace en las monarquías europeas al estilo de las de Inglaterra, Mónaco o, en otras épocas, Francia. Los reyes de Castilla se proclaman, tradición que es seguida actualmente por la corona de España. La proclamación tiene un significado de pacto entre el rey y el reino. Este pacto se realiza a través de juramento del rey, generalmente en un recinto sagrado, y durante la edad media se efectuaba ante la corte y los estamentos. Posteriormente, el pacto se efectúa ante los representantes elegidos por el pueblo.

Proclamación de Felipe II como rey de Castilla el 28 Marzo 1556 con la formula “Castilla por el Rey Don Felipe nuestro señor”