Pues se acerca el 29S y la incertidumbre sobre el apoyo a la huelga es notoria. Y eso que motivos para apoyarla, creo yo que existen. En resumen, esto que llaman crisis no es otra cosa que la picaresca del Lazarillo de Tormes llevada al mundo financiero:
- el común de los que controlan el capital empiezan a hacer malas prácticas para llenarse fácil y rápidamente los bolsillos
- se pasan y se acojonan (con perdón) no fiándose unos de otros
- paran de dar financiación, a los gobiernos y el sistema les entra el pánico
- los que han generado el problema ven el miedo del poder político y piden que se les cubra las espaldas con dineros públicos para salvar al mundo
- se ponen en el papel de salvadores y piden que se les cubra las espaldas con dineros públicos para salvar al mundo
- los gobiernos, fácilmente manipulables por los poderosos, entran en el juego; unos desde el principio, otros forzados por los “beneficios” de este mundo globalizado [se estima que a la fecha se ha dado al sector financiero 17 billones (millones de millones) de dólares. En España 15.000 millones €]
- los poderosos siguen con el mensaje: todo está muy mal porque los que tienen que ganar no ganan suficiente o ganan menos y exigen a los gobiernos medidas (el sector financiero tuvo beneficios entorno al 20% en los peores años de la crisis).
- estas medidas no consisten en reorganizar modelos productivos o practicas del sector financiero, NO. Se refieren a recortes sobre salarios, condiciones laborales de los trabajadores, modelos de contratación,….. vamos, aprovechar el tumulto para adaptar el sistema a su beneficio
Y en España, el gobierno de ZP, que se vende como el valedor de las políticas de “izquierdas” (se referirá a eso de levantarse con el pie izquierdo), se baja los pantalones y acomete contra los trabajadores, que no han tenido culpa en todo esto. Ni una “puñetera” política que tienda a mejorar el tejido productivo, crear políticas de crecimiento de sectores estratégicos o potenciar a medio/largo plazo el medio rural que se nos muere en este país. Todo lo que han hecho son politiquillas de tres al cuarto, acciones de cara a la galería.
De la oposición no voy a hablar mucho. No entiendo cómo, después de lo que ha llovido, cuando se plantea una movilización se desmarcan sin más explicaciones que razonamientos economicistas que parecen cogidos de los manuales de la CEOE.
Pero ahora llegamos a los sindicatos. Siempre he creído en ellos como un medio de equilibrio pero pienso que su mayor problema actual es que de tanto estar visiblemente asociados a una opción política determinada, han perdido su credibilidad. Más de cuatro millones de parados y ni una palabra. Ineptitud manifiesta en las medidas anticrisis del gobierno y ni una palabra. Han aguantado lo indecible, lo que no hubiesen aguantado con ningún gobierno que no fuese de su entorno y eso se nota. Es más, su pasividad puede considerarse como parte de la situación en la que en este momento nos encontramos. Y ahora, se plantea esta movilización cuando el grueso principal de las medidas contra las que se movilizan están ya aprobadas y no parece posible que exista una vuelta atrás.
Al final uno se plantea si en toda esta mentira la huelga servirá de algo o solo será para que algunos cubran el paripé y quitarnos otros tantos cientos de € a los que siempre pagamos. No me extraña que exista incertidumbre.
- el común de los que controlan el capital empiezan a hacer malas prácticas para llenarse fácil y rápidamente los bolsillos
- se pasan y se acojonan (con perdón) no fiándose unos de otros
- paran de dar financiación, a los gobiernos y el sistema les entra el pánico
- los que han generado el problema ven el miedo del poder político y piden que se les cubra las espaldas con dineros públicos para salvar al mundo
- se ponen en el papel de salvadores y piden que se les cubra las espaldas con dineros públicos para salvar al mundo
- los gobiernos, fácilmente manipulables por los poderosos, entran en el juego; unos desde el principio, otros forzados por los “beneficios” de este mundo globalizado [se estima que a la fecha se ha dado al sector financiero 17 billones (millones de millones) de dólares. En España 15.000 millones €]
- los poderosos siguen con el mensaje: todo está muy mal porque los que tienen que ganar no ganan suficiente o ganan menos y exigen a los gobiernos medidas (el sector financiero tuvo beneficios entorno al 20% en los peores años de la crisis).
- estas medidas no consisten en reorganizar modelos productivos o practicas del sector financiero, NO. Se refieren a recortes sobre salarios, condiciones laborales de los trabajadores, modelos de contratación,….. vamos, aprovechar el tumulto para adaptar el sistema a su beneficio
Y en España, el gobierno de ZP, que se vende como el valedor de las políticas de “izquierdas” (se referirá a eso de levantarse con el pie izquierdo), se baja los pantalones y acomete contra los trabajadores, que no han tenido culpa en todo esto. Ni una “puñetera” política que tienda a mejorar el tejido productivo, crear políticas de crecimiento de sectores estratégicos o potenciar a medio/largo plazo el medio rural que se nos muere en este país. Todo lo que han hecho son politiquillas de tres al cuarto, acciones de cara a la galería.De la oposición no voy a hablar mucho. No entiendo cómo, después de lo que ha llovido, cuando se plantea una movilización se desmarcan sin más explicaciones que razonamientos economicistas que parecen cogidos de los manuales de la CEOE.
Pero ahora llegamos a los sindicatos. Siempre he creído en ellos como un medio de equilibrio pero pienso que su mayor problema actual es que de tanto estar visiblemente asociados a una opción política determinada, han perdido su credibilidad. Más de cuatro millones de parados y ni una palabra. Ineptitud manifiesta en las medidas anticrisis del gobierno y ni una palabra. Han aguantado lo indecible, lo que no hubiesen aguantado con ningún gobierno que no fuese de su entorno y eso se nota. Es más, su pasividad puede considerarse como parte de la situación en la que en este momento nos encontramos. Y ahora, se plantea esta movilización cuando el grueso principal de las medidas contra las que se movilizan están ya aprobadas y no parece posible que exista una vuelta atrás.
Al final uno se plantea si en toda esta mentira la huelga servirá de algo o solo será para que algunos cubran el paripé y quitarnos otros tantos cientos de € a los que siempre pagamos. No me extraña que exista incertidumbre.